martes, 5 de abril de 2016

Carta de Martha Alicia Chávez, autora de Tu hijo, tu espejo

Buscando bibliografía para alimentar el blog me encontré el libro de "En honor a la verdad" y en un capítulo donde la autora habla sobre como usamos a nuestros hijos para llenar nuestros vacíos, ella comparte una carta que escribió dirigida a cuando era "madre joven", me gusto y la transcribo tal cual para su reflexión:

"Esta madre que ahora soy, de 45 años, valiente y feliz realizadora de sueños, te habla a ti, hermosa madre joven, de aquellos hijos tuyos que en su día fueron bebés, niños y adolescentes.
Quiero expresarte mi admiración, respeto y gratitud. Fuiste una buena madre, amorosa, comprometida y entregada en tu honroso compromiso con la vida, el compromiso de ser la madre de esas dos hermosas, maravillosas y benditas almas que te eligieron y elegiste para traer al mundo, guiarlos, cuidarlos, amarlos y caminar con ellos por la vida.
Lo has hecho muy bien. Mucho de lo que soy ahora como mujer, madre y profesionista te lo debo a ti, a tu arduo trabajo, a tu valentía que venció los retos y los obstáculos que encontraste en el camino.
Sin embargo, ahora es momento de un cambio creativo y saludable, de esos que permiten avanzar, evolucionar, volverse mas sabio y luminoso. De esos que también cuestan y causan incomodidad y miedo, pero sin los cuales la vida no estaría completa y el ser interior reclamaría más tarde por no haberlo dejado mostrar todo su potencial.
El momento de ese cambio ha llegado. La madre nutridora y amorosa debe modificar sus formas, sus cómos, por amor y respeto a la evolución de sus adorados hijos.
Es tiempo ya de que tus hermosos pajaritos vuelen del nido... El nido que los acogió durante años ahora les queda chico. Y antes de que ese nido amoroso se convierta en cárcel, los pajaritos extenderán sus alas, esas alas que has cepillado con tanto amor durante estos años, que has nutrido y fortalecido, que has hecho brillar a la luz del sol.
Sus alas doradas se extenderán y emprenderán el vuelo de la vida... que los espera con los brazos abiertos para mostrarles, como lo ha hecho siempre, el sagrado sendero que ya tiene  sus huellas impresas, que ya ha sido trazado en las estrellas y que deberán seguir.
Entreguémoslos ahora, madre joven, protectora, adoradora, abrazadora, nutridora, apoyadora, comprometida... Entreguemos ahora a nuestros amados hijos a su verdadera madre: la vida, la madre divina, para que los lleve, como siempre lo ha hecho, cubiertos bajo su manto de estrellas y luz... Un millón de soles los esperan, un millón de lunas los invocan, un millón de estrellas los aguardan, para llevarlos a recorrer toda la vida.
Gracias, hermosa madre joven. Tu misión terminó y la tomo ahora... yo, madre madura que lanza a sus adorados hijos a la vida. Has hecho un gran trabajo, madre joven... descansa en la paz que da la misión cumplida: entrégame la estafeta, que yo me haré cargo.
Y el sagrado día de Dios en que los pajaritos salgan del nido ahí estaré yo y ahí estarás tú, presenciando la partida y recibiendo los honores de la vida. Y lloraremos juntas... lloraremos de gozo y de tristeza... La tristeza de verlos partir y el gozo de saber que eso es para bien.
Gracias, amada madre joven, gracias por todo. Te amo, te honro, te bendigo y estoy muy orgullosa de ti. Con todo mi amor y respeto."
Autora: Martha Alicia Chávez.

9 comentarios:

  1. Hermoso de verdad. Gracias por compartir. Yo soy una madre de esas. Fiuuuu

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  2. Casi lloro!!! Qué conmovedora carta pero estoy totalmente de acuerdo en que hay que verlo como un proceso natural de la vida, dejar que los hijos vuelen y tomen sus propias decisiones con las enseñanzas y cimientos que les dio la familia.

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  3. Me movió mucho, todo eso es muy cierto, y ahora que a mis hijos les falta poco por tomar su propio camino, es una sensación de orgullo, pero como dice, también de tristeza.

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  4. Me movió mucho, todo eso es muy cierto, y ahora que a mis hijos les falta poco por tomar su propio camino, es una sensación de orgullo, pero como dice, también de tristeza.

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  5. Ay, está súper bonita. Se la voy a dar a leer a mi mamá, ja. :')

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